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| Entre lo real y lo virtual |
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| La globalización es una realidad, nos vigilamos, coexistimos maquilando ideas que viajan por cables de fibra óptica y, paradójicamente, el mundo virtual es cada vez más real |
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En la revista Selecciones de febrero, se hace referencia al libro Las 101 personas más influyentes que nunca existieron
escrito por Lazar, Karlan y Salter; en él catalogan a personajes
extraídos de la mitología, el cine y la televisión que han condicionado
la evolución cultural humana: Edipo, el Quijote, Mr. Hyde, Santa Clos,
el hombre Marlboro, el Big Brother de Orwell, entre otros, pero
¿qué tipo de influencia puede tener un ojo avizor, un espía sistémico
en una sociedad como lo nuestra, donde el cumplimiento de las garantías
individuales supuestamente en un hecho irrefutable?
Aldous Huxley y su Mundo feliz de 1932 o, más recientemente, la trilogía de Matrix
de lo Hermanos Wachowski nos representan distopias, es decir realidades
hipotéticas nada gratas para el quehacer humano: casi siempre seres
aislados de sus realidades por dictatoriales líderes, por drogas
sintéticas o seres manipulados por redes de cómputo que alcanzan la
sinapsis más privada y nos convierten en dóciles robotitos programados
sólo para servir a su dueño: un Dios terrenal todaslaspuede.
La dominación total ha sido por siempre la máxima aspiración de los
modelos políticos, religiosos y económicos obsesionados por encerrar al
mundo entero, eso los lleva a la paranoia, a la persecución eterna, a
ver moros con tranchetes, a cuidarse las espaldas con minuciosa
precisión y no es ninguna mentira; la población mundial vive preocupada
por los atentados contra su privacidad y, en contraparte, las
autoridades frente a cualquier idea de rebelión han instalado cámaras
de video en zonas estratégicas de la ciudad: dentro de la Catedral
Metropolitana, en el metro, en diversas avenidas…
La globalización es una realidad. La era digital nos ha
empujado a la despersonalización, a la pérdida de la individualidad
para transformarnos en pupilas vigilantes de un Big Brother
mundial, nos vigilamos, coexistimos maquilando ideas que viajan por
cables de fibra óptica y, paradójicamente, el mundo virtual es cada vez
más real.
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| ¿Qué opinas? 2 comentario(s) |
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| Sí es cierto, la digitalización es el eje guía de las relaciones personales, sin embargo, ante esto es imposible cerrar los ojos o bien, hacernos los despistados, mejor es aprovechar esta situación y si de comunicarnos por este tipo de medio se trata, pues lo más conveniente es hacerlo lo humano posible, sentirnos, valorizarnos a través de las palabras. La globalización avanza a medida que el ciudadano inteligente, coherente, lógico, generoso y humano lo permite. . . |
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Enviado por: pahola 
2008-03-01
13:37 |
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| Este artículo está muy mal escrito, no tiene orden ni coherencia, ademàs de que el contenido es tan inconsistente como una gelatina en el sol de verano; a continuación mi crítica: El título no tiene relación con el resto del texto; el artículo inicia hablando de un libro títulado "las 101 personas más influyetes que nunca existieron" y de ahí, el autor inmediatamente salta a hablar del Big Brother de Orwell. Luego brincamos a las distopías y el autor, sesudamente, reseña, desentraña y expone un libro y una película en un párrafo (!capacidad de síntesis!). De ahì volamos con el autor a desemascarar los verdaderos y funestos fines de la política, la religión y la economía, este fin es "la dominación total" -léase con una risa macabra- (siempre sospeché que San Francisco de Asis y David Ricardo sólo eran unos ambiciosos que querían conquistar el mundo, Pinki). Posteriormente -en el mismo párrafo- viajamos a los problemas psicològicos de "los dictadores" y su angustia, para luego explicar que las cámaras de video del metro son producto de la paranoia de "la dominación total", aquí debo confesar que yo simpre creí que servían para fines voyeuristas y NUNCA pero NUNCA para simples fines de seguridad pública. Enseguida abordamos nuestra nave espacial y en el siguiente párrafo el autor nos habla de la globalización, de la despersonalización, de pupilas, de bigbrothers, de cables y nos mete palabras que no tiene sentido juntas, pero eso sí, cierra su articulillo con el título. Vaya !A qué viaje a la incoherencia y al desorden nos ha llevado el señor Koyote Lagañas -autor del bodrio en crítica-! |
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Enviado por: Mikoy
2008-03-01
01:52 |
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