Para celebrar su 65 aniversario, la Universidad Iberoamericana organizó
un día de convivencia en que hubo música, deporte, cultura y mucha
comida. Pero fue la lucha libre la que emocionó más a los espectadores
y convocó a más gente.
La estelar lucha en que tomó parte Místico, llenó la explanada e
hizo corear el nombre de este nuevo ídolo. A pesar de esto, al
terminarse el combate, muchos silbaron y se sintieron defraudados por
la poca duración de la disputa.
Además de este detalle, inmediatamente los silbidos mostraron
no estar fuera de lugar: el show entero se retrasaría porque un
inconsciente (tal vez no, pero sí alguien que festejó de más) lanzó un
globo lleno de agua a la consola de audio. ¿Resultado? Sonidos
estruendosos y una mejor vida para dicha consola.
Ante la emergencia y la mirada preocupada de los organizadores,
hubo que prolongar la lucha libre. Y esta vez, incluso un par de
alumnos se rifaron a subirse al ring. No duraron mucho tiempo, ni
fueron muy exigidos, pero su valentía se reconoce.
Luego de sustituir la consola dañada, el espectáculo siguió con
la presentación de Chetes, un concurso de baile y un grupo de covers
que puso a cantar a todos al ritmo de los Bee Gees.
Finalmente, el Instituto Mexicano del Sonido comenzó a tocar
pasadas la nueve de la noche. Como era de esperarse, a causa del
retraso, no hubo demasiados asistentes, pero los que estábamos nos
divertimos mucho.
Y nos sentimos en confianza (a pesar de lo trillado) cuando el frontman, Camilo Lara afirmó que de haber estudiado lo habría hecho en la Ibero.