Con más de 80 millones de miembros, 180 mil cuentas nuevas al día y dos
veces y medio el tráfico de Google, MySpace se ha convertido en el
nuevo espacio en que artistas independientes encuentran una innovadora
plataforma para difundir su música.
En un mundo donde la industria discográfica está prácticamente en quiebra, donde el CD se encuentra en estragos y los artistas mainstream
ya no venden discos como antes, MySpace viene a bautizarse como el
nuevo espacio para el surgimiento de nuevos artistas. Para muestra
están Lily Allen, los Arctic Monkeys y recientemente Mika, nuevos hijos
de esta plataforma virtual.
En México, el sitio de Internet fundado en 2003 por Tom
Anderson y Chris de Wolf, ya dio sus primeros frutos con el lanzamiento
de MySpace México y con la edición de su primer disco, en él podemos
encontrar bandas de la escena indie mexicana como Los Dynamite, Zoé, Porter, Nortec, entre otras.
La música ocupa un lugar preponderante en la vida de los adolescentes.
Nada es más emocionante que descubrir un grupo, conocer todo lo que hay
que saber de él, platicar de sus novedades y hacer nuevos contactos con
un círculo nuevo de amigos y fans. MySpace permite realizar justamente
todo esto, de allí el éxito de esta plataforma, al dar ese sentimiento
de integración y de pertenencia.
Para los jóvenes cuya pasión es la música y que viven en plena
efervescencia digital, MySpace se ha convertido en una manera de
difundir sus gustos, sus disgustos y también su música. La plataforma
digital tal como la conocemos ahora permite que cualquier persona suba
su propia música, y al decir esto, estamos haciendo referencia a las
canciones que ellos mismos crean en solitario y de manera
independiente.
Para otros, como los que sólo escuchan música, MySpace es como
el paraíso. Ellos encuentran en este site canciones que difícilmente
descubrirían en las tiendas de discos. La razón: MySpace les permite
escuchar libremente y sin tener que pagar nada, pero ante todo, oyen,
califican y luego compran.
De algún modo, se refuerza la idea de que la música debe ser
gratuita, pero una cosa sí es segura, esta plataforma obliga a la
industria discográfica a redefinirse. Grupos y artistas sin sellos
discográficos han aprovechado MySpace para vender su música y probar
qué tan populares son entre los usuarios.
Así, se ha convertido en la nueva disquera del mundo, al
permitir que bandas marginadas por las grandes corporaciones tengan un
espacio en el que prácticamente todo el mundo pueda escucharlas.
Hacer música independiente ya no significa estar en solitario
en casa grabando demos para después llevarlos a la disquera, ya no
significa hacer tocadas con dinero prestado para hacerse anunciar.
Ahora, en plena era digital, ser indie es estar en MySpace, tener un grupo de fans virtuales, anunciar las tocadas en línea y hasta subir los videos de la banda.
Después, viene lo mejor: dar entrevistas, salir en televisión, estar en revistas especializadas y sí, también alcanzar la fama.