Te has preguntado alguna vez por qué cuando estás enamorado ves a tu
pareja casi como la octava maravilla del mundo o por qué a veces te
dicen que no es la mejor persona y aún así la sigues viendo perfecta.
En días pasados, se dieron a conocer los resultados sobre un
estudio realizado por el Centro de Regulación Genómica de Barcelona
sobre el funcionamiento del cerebro, el cual arrojó que los individuos
enamorados pierden la capacidad de criticar a sus parejas, o sea no ven
los defectos. Ante algunos sentimientos, se activan zonas del cerebro y
se desactivan las encargadas del juicio social y evaluación de las
personas.
Sabemos que el cerebro es el órgano que nos dirige, en el que
se encuentra y se analiza todo lo que somos, así que no es difícil
creer que en efecto; al enamorarnos se pierde un poco la noción de la
realidad.
Tva.com.mx se dio a la tarea de saber qué opinan los chavos
sobre esto, si creen que es verdad o si es una excusa para justificar
los errores que a veces se cometen a la hora de enamorarse.
Miguel nos dice: “Sinceramente me parece una excusa, no hay más
ciego que el que no quiere ver, y si no ves los defectos es porque no
quieres hacerlo, no porque tu cerebro lo diga. Yo abro bien los ojos y
veo todo”.
Rosario comenta: “Puede ser verdad, sí creo que es difícil ver
los defectos cuando estás enamorada, pero cuando los ves, ¿qué onda? se
activan de nuevo las zonas o qué. Para mí es más que nada una buena
justificación para no aceptar que nos equivocamos”.
Ángel opina: “Sí, creo que es verdad, muchas veces nos
enamoramos y sí creemos que la pareja es lo mejor que nos ha pasado;
las chavas con las que he andado, me laten mucho en ese momento y son
mi otra parte, no creo haber caído en verlas como lo mejor, pero sí
como lo que quiero para estar bien y feliz”.
Ivonne dice: “Totalmente cierto, mi último novio no era muy
agraciado físicamente, pero la verdad me gustaba; mis amigas me
preguntaban por qué andaba con él y yo decía que era muy agradable, al
final es lo que cuenta; con el tiempo, ya no me gustó, así que creo que
el amor sí es ciego, pero que vale la pena cegarse un rato”.
La neurobióloga Mara Dierssen señaló, en una entrevista para la
agencia de noticias EFE, que cuando hay enamoramiento de verdad se dan
una serie de circunstancias como la atracción física, el apetito sexual
y el apego duradero; estos sentimientos desatan en nuestro interior
algunas alteraciones químicas que originan sustancias como la dopamina
(que comanda la sensación de atracción) o la serotonina (responsable de
los pensamientos obsesivos).
Por otro lado, el estudio también deja claro que el cerebro de
los hombres actúa de manera distinta al de las mujeres en lo que se
refiere al amor y al apetito sexual, así que no hay que sorprenderse
cuando en ciertos aspectos los hombres y las mujeres debemos llegar a
un acuerdo.
Así que cierto o no, más vale abrir bien los ojos a la hora de
enamorarnos y no ver cosas donde no las hay, porque así como no se ven
los defectos, también pasa lo contrario, que sólo se ven esos y
entonces nada funciona.