El domingo escapé de mis cuatro paredes rumbo al Amazonas. Exactamente,
a la segunda casa de Carlos Mosiváis, El Museo del Estanquillo, para
ver la exposición Adán caricaturizado por Eva.
Con aroma de mujer, la nueva exposición trata de moneras. Un terreno
que por años ha sido de hombres y que hoy florece con cuatro femeninas
tras la pluma: Cintia Bolio, Martha Barragán, María de la Cruz Gallut y
Araceli Sollano.
Es cansado subir tantas escaleras, pero vale la pena. Aunque
resulta una muestra pequeña en espacio, en calidad y originalidad
rebasa fronteras. Son 40 piezas que reúnen caricaturas políticas,
ilustraciones, trabajos dirigidos al público infantil e imágenes que
retratan la violencia hacia las mujeres.
El lugar: la terraza. Entre anaqueles repletos de libros,
personas compartiendo sus lecturas y una fila de curiosos, se presenta
Eva, como una brisa suave que inunda la sala, una esencia que se oculta
tras cada imagen, la magia de cuatro artistas satirizando a Adán (la
sociedad del hombre moderno).
Para iniciar, el ojo se deleita con una punketa arriba
de los cuarenta, aproximadamente, con medias de red, cresta, minifalda,
botas, etcétera. Un hombre robusto de sombrero mira fijamente el dibujo
mientras se tapa la boca con la mano, está asombrado.
Después, imágenes irónicas referentes al rechazo en las
escuelas a las chicas embarazadas, además de algunos personajes
simbólicos de la prensa mexicana como Carmen Aristegui y la censura.
Dos chavos, con las manos en los bolsillos, miran con discreción a una
anciana en la cama. Mientras ella ve por TV una publi porno de una
chica en bikini y levanta la bocina del teléfono para marcar al número
que aparece en pantalla.
Llegó el turno de Anita Malita. Una muñequita seductora, de
ojos grandes y figura curvilínea. Es la protagonista de muchos de los
cartones de la caricaturista Sollano, quien gusta de trabajar con una
idea sarcástica y cruel que provoqué risa (a veces incómoda).
Anita es una mujer mexicana que siempre fracasaba en el amor;
tras superar su depresión, se cambió el look. Ya convertida en
pelirroja, se volvió despiadada y manipuladora de hombres. Cada día
sobrevive a muchos “Adanes” y sus “travesuras”.
Bien vale la pena darse una vuelta para descubrir México y a
sus personajes a través de una nueva caricatura hecha por cuatro Evas
que, por fortuna, no han sido desterradas del “paraíso”.