*Colaboración con Isabela Rojas Suso.
Análisis social
Es muy común que los sitios dedicados a la explicación y acercamiento
de la cirugía plástica introduzcan la posibilidad de un mejor desempeño
social como sustento del deseo de tener los senos más grandes.
Las páginas oficiales de la Asociación Mexicana de Cirujanos
Plásticos o de la agrupación internacional de doctores de senos hablan
de lo importante que es sentirse a gusto con el propio cuerpo para
desenvolverse con seguridad en el día a día y añaden que el tamaño de
los senos suele incidir en la percepción que se alberga socialmente de
una mujer.
Por su parte, Coppelia García, estudiante de último semestre de
psicología en la Universidad Iberoamericana, afirma que la forma en que
cada persona reacciona a los mensajes de su entorno es variable y
depende tanto de la historia personal como de sus circunstancias
sociales. Por ello, aunque acepta que hay una tendencia creciente a
aumentarse el busto, prefiere no señalar al entorno social, a los
mensajes televisivos y culturales, como la causa definitiva de este
fenómeno.
Al respecto, es interesante el caso de Mónica, estudiante de medicina.
Ella es una joven amable y congruente. Su implante de senos es el toque
final de su cuerpo naturalmente atlético y proporcionado. En
septiembre, poco antes de operarse, su novio habría preferido que
evitara la cirugía. Quería salir ese fin de semana. Por lo demás, nunca
le aconsejó operarse y hasta la fecha la trata igual que siempre.
Su madre, también dedicada a la medicina, colaboró
decisivamente para que la cirugía se llevara a cabo: consiguió un
jugoso descuento en el precio de la operación. A pesar de ello, en
ningún momento impulsó a su hija a aumentarse el busto.
Mónica afirma que no había pensado en operarse hasta que su
madre, exclusivamente a modo de plática, le comentó que un cirujano
plástico amigo suyo le había ofrecido hacerle una operación gratuita,
pero que ella no quería cambiarse nada.
Hoy Mónica está a gusto con sus implantes. Pero aclaró que no
recomienda la operación, sencillamente porque es innecesaria e implica
arriesgar la vida. Lo suyo fue "un caprichito" que se concretó
exclusivamente a causa de la oferta fortuita que un colega cirujano
plástico le hizo a su mamá.
Comparativo sociocultural
Culturalmente, se asocia a la mujer latina a un canon de belleza
exuberante. Es perceptible en las películas, la televisión, los
concursos de belleza y las pasarelas de moda que la belleza de la mujer
latina, y particularmente latinoamericana, va en relación al tamaño de
sus senos y sus caderas.
Recientemente, la telenovela "Sin tetas no hay paraíso" rompió los
récords de audiencia colombianos; a través de su historia, dejó claro
que el aumento de busto es parte significativa en la realidad de aquel
país.
En Venezuela y Colombia, el aumento de busto es ya una
industria que genera beneficios económicos y se utiliza para incentivar
el turismo. Colombia ofrece planes y combos con mejores precios que el
resto del mundo, para que las personas se realicen varias cirugías
plásticas en una sola intervención o entrada al quirófano.
Uno de estos paquetes, llamado "Mujer Divina", consiste en
aumento de busto, ensanchamiento de glúteos y liposucción de cintura, y
cuesta alrededor de 8 mil 500 dólares. Además, los paquetes estéticos
para personas extranjeras tienen incluido el costo de hospedaje en un
spa, donde se garantiza que el paciente puede recibir todas las
atenciones necesarias para sobrellevar el doloroso proceso de
recuperación, y después darse un paseo por los alrededores de la ciudad
colombiana en que se encuentre.
En la actualidad, Cali se ha convertido en la ciudad cumbre
para este tipo de combos. Ahí están las clínicas estéticas más grandes
de Colombia. Y se rumora que es un apetecido lugar para la farándula
europea, ya que está alejado de paparazzis y goza de buen renombre a
nivel internacional.
En México, ciudades fronterizas como Tijuana han mostrado
interés por atraer turismo estadounidense a partir de un aumento en la
calidad y en la difusión de las cirugías para aumentar el tamaño de los
senos.
*Mañana en la tercera parte, hablamos de las malas prácticas
a que puede estar sujeta una chica interesada en colocarse
implantes.