Miércoles 24 de septiembre de 2008
   
 
 
Grandes, aunque no sean míos (Última parte)
Aumentarse el busto es un tema delicado y cada vez más frecuente en las jóvenes de México. Por ello, realizamos una amplia investigación al respecto. En esta última entrega, hablamos de las malas prácticas a que puede estar sujeta una chica interesada en colocarse implantes e indicamos cuál es la información mínima que se requiere antes de operarse
  Por Héctor Fabricio Flores
tVa.com.mx
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*Colaboró Isabela Rojas Suso.

Clínicas clandestinas

La Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER) presentó, en encuestas realizadas durante 2007 para la Secretaría de Salud, cifras alarmantes sobre la existencia de clínicas clandestinas tan cotizadas como las certificadas.

A ellas acuden personas que quieren ahorrar un poco de dinero o simplemente cuentan con menor capacidad económica. En un lugar de estos, toda la cirugía, incluidos los cuidados de salud, el pago de doctor, anestesiólogo y, por supuesto, las prótesis, sale entre 20 y 40 mil pesos.

Lo peligroso del asunto, además de la ilegalidad y las condiciones precarias de dichas instalaciones, es que quienes asisten a ellas suelen verse en la necesidad de practicarse nuevas intervenciones estéticas que remedien los daños causados por los falsos cirujanos que acostumbran llamarse "esteticistas".

En diciembre de 2007, Agustín Huerta fue arrestado en Guadalajara luego de que varias personas lo demandaran por ejercer de cirujano plástico sin licencia. Gabriela Sánchez, una de las pacientes y afectadas afirma haber sufrido una infección debido a los implantes que le puso. La gravedad fue tal, que le tuvieron que amputar los senos.

La fiscal de este caso, Elsa Arias, es conocida por haber logrado el encarcelamiento de Miriam Yukie Gaona, "La Matabellas", acusada de inyectar silicona industrial a cientos de mujeres. Ambos casos ejemplifican la gravedad de aumentarse el busto en condiciones no aprobadas por la Secretaría de Salud y demás autoridades competentes.

El bajo costo de las operaciones clandestinas se debe a los materiales que se usan como implantes. Éstos pueden ser aceite de bebe, aceite de coche, parafina o siliconas industriales, entre otros. Cada año se reciben aproximadamente 500 pacientes con cirugías mal realizadas y con trastornos severos e incluso la pérdida del busto.

Gloria Espinosa, del departamento de Cirugía Reconstructiva del Hospital General de México, afirma: "A veces llegan tan dañados los senos, glúteos y otras partes del cuerpo que difícilmente es posible revertir los daños".

Para obtener una licencia de cirujano plástico es preciso concluir la carrera de medicina, la especialidad de cirujano y la subespecialidad de cirujano plástico. Normalmente, un cirujano plástico habrá estudiado entre 10 y 13 años antes de ejercer legalmente.

Información necesaria para una operación segura

 

Lo más importante para realizar un procedimiento estético seguro es verificar que el cirujano por el que se ha inclinado el paciente se encuentre certificado por la AMCPER. Además, debe, en promedio, contar con siete años de estudio de medicina y cinco más de especialización en lo que a cirugía plástica se refiere.

Se ha demostrado que, por el momento, los implantes más seguros son los de gel de alta cohesividad, pues el material está esterilizado en calor seco, método compatible con el cuerpo de la mujer.

Todos los implantes cuentan con una envoltura que es casi impermeable, es decir, que no permite el flujo continuo de micro-partículas del contenido hacia afuera. Pero Alfonso Riascos, médico cirujano especializado de Colombia, recomienda no usar los de solución salina. En éstos hay mayor riesgo de que las micro-partículas se disuelvan. "Existe el riesgo de que 20% de los implantes de solución salina se desinflen en 10 años".

Manuela Hernández, cuyo caso mencionamos en la primera parte de este reportaje, ha asegurado que es importante dar con un buen cirujano, en quien se confíe desde el instante mismo que se llegue a consulta, "muchos pueden parecer frívolos, como si lo único que les importara es el dinero".

Superado esto, Hernández concluye diciendo que la cirugía estética no cambia la esencia de las personas; sólo corrige "pequeñas cosas" que después "nos hacen sentir mucho mejor para relacionarnos con la gente en nuestro entorno".

Por último, es también de alta importancia cumplir con todos los cuidados y recomendaciones sugeridas por el cirujano plástico. En caso contrario, pueden surgir complicaciones que incluso llegan a poner en riesgo la vida del paciente. Tal fue el caso de Mónica, cuyo caso referimos en la segunda parte de este reportaje.

Los compromisos escolares dificultaron que ella pudiera cumplir con un reposo adecuado: "Todavía es mal pretexto aumentarse el busto para no ir a la escuela". Y, a pocos días de haberse hecho el implante, el rompimiento de un vaso capilar intramuscular la obligó a volver al quirófano. Perdió medio litro de sangre; pero al final superó el percance.

 

 
¿Qué opinas?
2 comentario(s)
QUÉ IMPORTANTE QUÉ DEN A CONOCER LOS RIESGOS DE ESTAS OPERACIONES, LO LAMENTABLE ES QUE LOS MEDIOS MASIVOS GASTEN TINTA Y TIEMPO EN MOSTRARNOS MUJERES PLASTICAS Y SILICONADAS, QUÉ MUNDO TAN CONTRADICTORIO...  

Enviado por:
LA INCONFORME
mail
2008-05-18
02:35

Sorry‼ Hay que darle más interes a la nota. Slds  

Enviado por:
El Unico

2008-05-14
03:32

 
 
 
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