|
|
| Ficheras: ¿Heroínas o villanas del cine mexicano? | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
tVa.com.mx 2008-05-17 |
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| El cine mexicano está constituido por valores que se han ido
modificando al paso de los años; es una industria con infinidad de
temas que corresponden a momentos históricos, ideológicos, económicos y
políticos. El cine mexicano ha tenido, por lo menos, cuatro momentos
que se relacionan con el contexto histórico del propio país: Los
inicios porfirianos, la llamada época de oro, el llamado nuevo cine y
el cine de bajo presupuesto o cine de ficheras.
Ficheras, cabarets de mala muerte. Héctor Lechuga, Carmen Salinas, Rossy Mendoza, Lyn May, Lorena Herrera, Maribel Guardia, Sasha Montenegro, desnudos, albures cada cinco segundos. Aprovechando el cambio en las políticas de exhibición, surgió este nuevo “género” cinematográfico -durante el sexenio de Echeverría- y en pocos años se adueñó del mercado mexicano. Esta industria se caracterizó por producir películas de bajo costo, en muy poco tiempo y con dudosa calidad, esto hizo que prosperara a lo largo de la década de los ochenta. A diferencia de sus antecesoras -las rumberas-, que tenían en Tongolele a su máxima exponente, estas nuevas damas de la noche aprovecharon las facilidades otorgadas por las autoridades fílmicas para prodigar desnudos y groserías que llevaron a cientos de personas a las butacas de cine. En la época de las ficheras se incrementó considerablemente la producción, haciéndose hasta 80 películas al año; antes, sólo se realizaban 20, en promedio. El cine de ficheras tomó su estilo del teatro. El actor Eduardo de la Peña (Lalo, “el mimo”) convenció al productor Guillermo Calderón, quien venía de un rotundo fracaso con una película sobre la Virgen de Guadalupe, de incursionar en un mercado totalmente inédito para el cine mexicano. Fue así que el actor llevó al productor a ver la comedia “Las Ficheras” de Víctor Manuel Castro Arozamena (“El Güero” Castro) al Teatro Principal; había sido un éxito teatral con 2 mil 500 representaciones consecutivas. Algunas autoridades impidieron que la película tuviera el mismo título que la obra de teatro, así que la cinta se exhibió como Bellas de noche en el cine Roble; fue un éxito y tal fue el aforo que se decidió exhibirla en 34 salas. Muchos actores, cómicos y vedettes se dieron a conocer gracias a esta obra. Algunos incursionaron en el cine como Rafael Inclán, Alberto Rojas “El Caballo”, Alfonso Zayas (quien más adelante se convertiría en el máximo exponente de este cine) y Luis de Alba. El cine de ficheras se convirtió en icono. La verdad era otra; la producción del cine en México era decadente por los problemas económicos que se tenían en ese momento. A pesar de la polémica que estas cintas desataron, el público recibió bien la propuesta e incluso hasta la fecha es el cine que más dinero ha generado. En un sexenio, la industria cinematográfica apoyada por el Estado se desplomó ante la inercia e indiferencia de los nuevos encargados de continuar con la labor cinematográfica. Fue en 1976, cuando el presidente José López Portillo nombra a su hermana Margarita López Portillo como Directora de Radio, Televisión y Cinematografía. Su labor al frente del destino de los medios de comunicación en México fue realmente desastrosa. Con la idea de propiciar un retorno al cine familiar y regresar a la época de oro, la administración de López Portillo desmanteló las estructuras de la industria cinematográfica estatal, creadas un sexenio antes. A final de cuentas, el presupuesto oficial para el cine mexicano desapareció al enfrentar la deuda externa y fue así que sufrió una de sus peores crisis; los detractores del cine de ficheras le achacaron todas las culpas, sin embargo, esa época ha sido una de las más exitosas en cuanto a afluencia del público, no era un cine que ganara premios pero sí llenaba cines; el público se identificaba con las historias porque muchas veces estaban tomadas de la vida real. Tras la crisis por la que estaba pasando el cine mexicano, se buscó rescatar la industria con películas de acción como las de Rosa Gloria Chagoyan y de westerns que tenían como tema principal el narcotráfico; sus principales exponentes fueron los hermanos Almada, pero fue hasta 1992 con Como agua para chocolate que la gente volvió a las salas de cine. Hoy, gracias a la tele, podemos rescatar estos filmes y recordar. ¿Qué sería de los nuevos cineastas sin la indignación o el regocijo que sintieron al ver a Alfonso Zayas besar de manera pecaminosa a Angélica Chaín? *Colaboró también Francisco López Hernández, profesor de Cine de la Universidad Marista. |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||