El carismático Fernando asegura que a pesar de todo, un atleta de alto rendimiento puede vivir una juventud como cualquier otra persona: “No dejas de ser el joven, porque viajas, conoces niñas, visitas lugares nuevos. Tienes responsabilidades y te empieza a gustar, te dan un periodo de vacaciones que te permite hacer otras cosas. Creo que esa es la parte padre, fui un niño normal con problemas y todo lo que pasa un joven, sólo que las tuve que aprender rápido, porque el valor de lo que estás logrando, te exige esa madurez, a los 13 años te exigen ese ritmo de responsabilidad.”
Causas y azares
¡Miren! que la vida está llena de casualidades:“Mis padres nos iniciaron en el deporte en la unidad Cuauhtémoc, en la unidad del IMSS, aquí en Naucalpan. Mi hermano mayor, Pepito, muere a las cuatro semanas de haber nacido y les recomiendan los doctores que sus hijos hagan deporte. Hice muchos deportes, pero me quedé en los clavados porque fue amor a primera vista”.
Los procesos son difíciles, pero cuando uno tiene vocación no tienen que ser tediosos: “La verdad es que el recorrido fue muy padre entre lo divertido y la responsabilidad de competir.”
¿Y la escuela Fer?
Sus padres nunca dejaron que la abandonara, su condición de atleta de alto rendimiento le pedía contar con estudios superiores, por ello pudo combinar las dos carreras: “Te vas poniendo prioridades, disfrutas el representar a tu país y vas dejando la otra parte, pero no te cuesta”.
Siempre contó con el apoyo familiar, principalmente sus altas y bajas fueron lecciones de vida:“Tienes leyendas atrás en este deporte como un Jesús Mena, Joaquín Capilla, son maestros olímpicos, y vale la pena. Cuando tienes los resultados exiges, no antes”.
En sus marcas, listos, fuera
Como todo, lograr lo deseado no es cosa fácil: ”Cuando vas aprendiendo el proceso de volverte medallista olímpico, por ejemplo en el 92, es complicado porque tenía muchas posibilidades, era el talento, la revelación, pero tenía una fractura de mano izquierda y fue así ¡de híjole! no se cumplió. En Atlanta, cuando yo pensaba que estaba en el mejor momento de mi carrera, tampoco llegué porque tenía otras lecciones que aprender. Como atleta tienes que ir madurando, fue eso lo que se combinó y llegó en el mejor momento de mi trayectoria, en Sydney 2000, y es válido po que al final es lo importante, el ser humano va creciendo”.
El entrenador juega un papel importante en la trayectoria deportiva de los jóvenes, pues estos tienen cualidades muy especiales, no cualquiera puede ser entrenador: “Desde la manera en desarrollarte hasta el momento de la competencia juegan diferentes facetas: padres, amigos, estratega, porristas. Y se le reconoce poco y no se ve el esfuerzo que hacen alrededor de un buen clavado”, comenta mientras recuerda a sus entrenadores Salvador, quien le inyectó la pasión por los clavados, y Jorge Rueda, con quien consigue una medalla. Fernando dice que él no quiere ser entrenador pues no cree cumplir con el perfil.
“Si me quitaran unos añitos, lo volvería a hacer”
A sus 35 años, Platas ya no se considera un jovencito para los clavados, pero acaba de casarse y fue nombrado promotor del deporte en Naucalpan, lo cual ve como una posibilidad para hacer llegar el deporte a las personas.
Unas últimas preguntillas señor Platas
¿Cuál es su sentir como promotor del deporte?
Al final vas trayendo una insignia importante que es el deporte y en eso tienes que responder, y que estás dando resultados.
¿Cómo ves el deporte en México?
Ha evolucionado, hay apoyos para los atletas, el deporte tiene que voltear a ver la parte de activación, no todo es competencia. Los profesores de educación física no son valorados, los espacios no se consideran, y tenemos que hacer ver a la gente los beneficios de la cultura física.
¿A que jóvenes deportistas ves como promesas en Beijing 2008?
Llenos de juventud, de ganas de escribir su nombre en la historia, veo a una Paola Espinosa, Laura Sánchez, Romel Pacheco, Germán Sánchez.
¿Qué opinas de la “Guevarita polemiquilla”?
Yo creo que como atleta, si te vas a retirar no hay mejor manera que en Juegos Olímpicos, a mí me tocó vivirlo y es único. Segundo, respetar el trabajo de los demás; yo hasta la fecha no conozco a ningún seleccionado que vaya a Juegos Olímpicos pensando en que va a perder; y tercero, todos somos parte de la solución y del problema de las fallas en el sistema del deporte nacional, tenemos que aprender de eso. Lo primordial es servir y que la gente tenga la accesibilidad del deporte, lo demás son cuestiones que se deben ir solucionando personalmente.
¿Cuál fue tu mejor clavado y cuál el más difícil?
El último, porque sabes que después de este momento te puedes aventar de bombita pero jamás en Juegos Olímpicos.
Platiconsejo
“Para ser un deportista de alto rendimiento debes poner mucha disposición, estar abierto, encontrar una dirección, pero más es cuestión de disciplina, de humildad, de trabajo. Las competencias se ganan en los entrenamientos, lo excepcional yo lo hacías en los entrenamientos”.
Así terminamos esta platica con Platas, “chivita” de corazón, taquero de antojo y querido por los mexicanos por su sencillez y buen humor.