No hace mucho, los medios fueron invadidos por relatos de vidas
femeninas; desde columnas en periódicos hasta películas o programas de
televisión.
Hace unos días me encontré con la columna Bridget Jones’s Diary (El diario de Bridget Jones) en el periódico británico The Independent;
fue curioso, pues pensaba que era una cuestión de ficción llevada a la
pantalla grande, pero no; como muchos ya lo saben, se trata de la
historia de una mujer que busca el amor y la belleza con los 30 años
encima.
Pero quizá fue la historia de otra amazona la que causó más revuelo
alrededor del globo. Aún recuerdo, la primera escena que vi sobre ella:
Una mujer en tacones rojos caminaba por la calle. Miles de cosas
pasaban por su mente. Pisaba segura, sin miedo al presente, encarando
la verdad. Una fémina irradiando su alegría por vivir. En pocas
palabras: Carrie Bradshaw, la protagonista de Sex and the city (Sexo en la ciudad).
Corría 1999 cuando Sex and the city llegó a las pantallas
de televisión americanas. La historia de cuatro mujeres neoyorkinas
que, a través de una columna escrita por Bradshaw, nos contaban cómo en
la moda, el amor, el sexo, la urbe y un buen café, encontraban todo un
estilo de vida.
Para algunos, una historia trillada y fantasiosa, donde la mujer era
vista como un objeto sexual y nada más; para otros, una de las mejores
series de televisión, una mezcla de comedia y drama excelente.
Sea lo que sea, la serie causó revuelo alrededor del mundo, a tal
grado que ahora, después de cuatro años del final de la serie, las
neoyorkinas regresan, pero a la pantalla grande. En México, la cinta se
estrenó el viernes con grandes niveles de aceptación.
De la mano del director Michael Patrick King, las protagonistas:
Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker), Samantha (Kim Catrall), Miranda
(Cynthia Nixon) y Charlotte (Kristin Davis) vuelven a hacer suya la
ciudad de Nueva York. Las inseparables amigas vuelven a jugarse el todo
por el todo para encarar al tiempo y a su propio destino.
Es preciso comentar que la verdadera historia de Sex and the city está basada en una controvertida columna del mismo nombre, escrita por la periodista Candace Bushnell y publicada en The New York Observer, donde se describía la vida sexual en Nueva York.
Reales o no, de lo que sí podemos estar seguros es que tantas historias
de mujeres invadiendo los medios, exponen muchos secretos femeninos y,
con ello, rompen el atroz silencio que las oprimió por décadas.
Pero no olvidemos, y como lo afirma Rosa Montero en su libro Historias de mujeres,
que hay intimidades que no se pueden contar y que sólo se pueden
rescatar aguzando el oído para escuchar los susurros femeninos.