¿Aún es posible creer en utopías?
En ocasiones mientras pensaba en la respuesta, me sentía preso del
terror por recordar la dura realidad que nos agobia. Sabía que las
utopías eran algo lejos de nosotros, las ilusiones se agotaron… Estaba
cansado de soñar.
La vida corre a velocidades impresionantes y no nos deja tiempo para
dejar volar nuestra imaginación; sólo nos resta vivir el instante,
porque al día siguiente nos toparemos con un nuevo día para luchar por
dinero, éxito, etc.
Sin embargo, es urgente que cada uno de nosotros ilusione su propia
utopía; todos tenemos un futuro que nos exige trazar y luchar por un
sueño, conocer sus pros y contras o si deseamos continuar o innovar.
Cada día escribimos nuestra vida, pero siempre es necesario dejar un
espacio para el futuro.
La última “Encuesta Nacional de la Juventud” dedicó un gran apartado
a este punto: el porvenir de los jóvenes; los cuestionó sobre sus
metas, sueños y miedos ante los años próximos y sobre la manera de
encarar el futuro. Los entrevistados fueron chavos entre 15 y 24 años y
es interesante conocer sus respuestas para así cuestionarnos sobre
nuestras propias aspiraciones.
Estos son algunos de los resultados arrojados por la encuesta:
“El futuro es tan incierto que es mejor vivir al día”. Fue la
respuesta de más de la mitad de los encuestados, quienes afirmaron
vivir cada día como si fuera el último, porque nunca se sabe lo que
vendrá mañana.
En cuanto al futuro y sus proyectos más anhelados, la juventud manifestó su confianza en que sus planes podrán lograrse, pero se mantienen a la expectativa.
También se les cuestionó sobre si las nuevas generaciones, ¿tendrán más oportunidades? Respondieron que sí, pero que los jóvenes de los próximos años conseguirán mayores apoyos en los ámbitos educativo y laboral.
Otra de las preguntas fue ¿planeas tu vida o prefieres adaptarte a los acontecimientos? Más de la mitad afirmó planear su vida, ya que resulta más confortable contar con un plan que jugarte el todo por el todo.
Dentro de las últimas interrogantes, los chavos fueron cuestionados:
· Sobre sus expectativas del futuro; casi la totalidad de
los encuestados esperan más trabajo, las posibilidad para contar con
una buena posición económica y disfrutar de una familia e hijos.
· Sobre sus miedos ante el futuro. Entre las respuestas más
mencionadas estuvieron la muerte, los problemas económicos y el fracaso
laboral. Todos estos temores relacionados con la salud y el porvenir
económico.
Después de todo, no existe una bola de cristal que nos adivine cuál
será nuestro futuro. Pero sí podemos adelantarnos a nuestras propias
utopías y luchar para asegurarnos buenas oportunidades.