La clavadista Tatiana Ortiz fue recibida con porras y mariachi en
Naucalpan, Estado de México, municipio que la vio nacer, tras obtener
la presea de bronce en clavados sincronizados junto con Paola Espinosa
ene Beijing. Pero no sólo su hazaña fue motivo de festejo, ahora no
sólo tiene la vista puesta en los próximos olímpicos en Londres,
también se prepara para organizar su boda con el joven boxeador Carlos
Cuadras.
Venció malos pronósticos
Es cierto, pocas esperanzas había para obtener medallas en Beijing para
México; se enfrentaron los mejores del deporte en el mundo, 10 mil
quinientos atletas y menos del 1% subió al pódium. Tatiana fue una de
ellas.
Es así como el representante del deporte en Naucalpan, el clavadista Fernando Platas, reconoció el esfuerzo de Tatiana: "Hoy
eres ejemplo de que se puede lograr con trabajo, dedicación,
perseverancia y humildad todo lo que se proponga en esta vida, un
ejemplo para los niños, jóvenes, adultos y para todos los naucalpenses
que vivimos emocionados tu hazaña deportiva".
Emotivas declaraciones
Con la voz entre cortada y a nada de soltar una lagrimilla, se dirigió la joven clavadista a los asistentes: "Estoy
muy emocionada, quiero que sepan que estoy agradecida por el cariño que
me han demostrado, ha sido muy difícil llegar hasta aquí, pero me
siento muy contenta de poder haberles dado eta alegría a todos ustedes,
a mi familia y a mi país".
Por su parte, la mamá de la deportista invitó a los padres de familia a
inculcar el deporte en sus hijos así como apoyarlos en sus sueños: "Si ustedes trabajan en familia con amor aquí están los resultados", explicó la orgullosa madre.
Buenas recompensas
Además de muestras de cariño por parte de los estudiantes que se
acercaban a saludarla o a pedirle un autógrafo, recibió un cheque por
50 mil pesos de mano del presidente municipal de Naucalpan, José Luis
Durán Reveles.
Entre los asistentes se encontraban deportistas como Yahel Castillo y el prometido de Tatiana, Carlos Cuadras, entre otros.
Es así como una vez más se escribe un fructífero episodio en los clavados mexicanos.
¡Gracias! Tatiana Ortiz y Paola Espinosa.