Historia basada en la novela de Guillermo Arriaga (Amores Perros, 21 Gramos, Babel), quien fue el encargado del guión y la producción de la película.
Cuenta la historia de Gregorio (Gabriel González), un joven que sufre de esquizofrenia, Tania (Liz Gallardo) el gran amor de su vida y Manuel (Diego Luna) su mejor amigo.
Mientras Gregorio es tratado por su enfermedad, Tania y Manuel comienzan una relación en secreto que culmina en verdadero amor. A días de haber salido del psiquiátrico, Gregorio se suicida y deja una serie de pistas para Manuel, que en un momento dado hacen que descubra que éste sabía toda la verdad.
La película es mala. En un 70% u 80% está compuesta por desnudos y escenas de sexo injustificadas. En un intento por querer contar la historia de una forma “diferente” hay flasbacks que lo único que hacen es confundir al espectador, viendo a un Diego Luna por momentos flaco, gordo, con o sin bigote.
Ni que decir de los tres minutos de actuación de Camila Sodi, engañan al público haciéndole creer que es la protagonista, cuando no lo es y su actuación es pobre, más bien es un personaje que no debería de existir, no aporta ni afecta el rumbo de la película.
Se pensaría en culpar al elenco de un mal resultado reflejado en pantalla, pero ante un guión y una dirección tan mala, no hay mucho que se pueda hacer.
Es la ópera prima del venezolano Jorge Hernández Aldana.
Actúan también: Emilio Echevarría, Irene Azuela, Claudia Lobo, Miguel Ángel Ferrís.
Guión: Jorge Hernández Aldana y Guillermo Arraiga.
Música: Omar Rodríguez López.
Fotografía: Héctor Ortega.