Evadiendo cualquier acercamiento con la cultura chicana, Gerardo Yépiz, artista creador de este concepto retoma sus raíces y las plasma en cada una de las pinturas progresistas, cómo el las llama. Además de que se considera parte de un México que se ha convertido en un cliché con ciertos síntomas de pérdida de identidad.
Las exposiciones que monta en San Diego, donde radica, son inspiradas básicamente en la sobre explotación de la virgen María, el sub comandante Marcos, Emiliano Zapata, Las Calaveras de José Posadas, la Lucha Libre, imágenes íconos de la cultura popular mexicana extraordinariamente valiosas en lugares como España hasta donde Acamonchi ha expuesto su arte.
Cabe destacar que esta inspiración va más allá de sus intereses y romanticismos porque para el mexicano, radicado en California desde hace 10 años, lo que más ha deteriorado a la cultura chicana es el concepto de haberla romantizado, logrando convertirla muchas veces en un México que no existe.
Además de llevar sus trabajos a diversas ciudades de España, Gerardo ha participado también en exposiciones de corte urbano, estrechamente relacionadas con los deportes de acción como el skateboard y la industria de la música electrónica, hip hop e indie, principalmente.
“Y es que vivir en la frontera no es cosa fácil, Estados Unidos es un país que logra influir bastante en la vida cotidiana y en el pensamiento que finalmente es plasmado en el arte que hago a diario” afirma el diseñador de las flyers de los eventos que ha tenido la banda de electrónica Nortec Collective.
Gerardo usa como base de inspiración también, la sátira de todo lo que encuentra en su paso, que no es un recurso tan novedoso como parece, muchas de estas ideas han estado en práctica desde hace mucho, Aun así trata de hacer que parezcan frescas, genuinas. “No es el hilo negro ni el agua caliente, sino nuevas formas de plantear mi arte” comenta Yépiz.
La idea principal de estas exposiciones es tratar de plantear otras cosas, temáticas que van desde la apropiación de imágenes de la cultura Mexicana, cada vez más torcidas, hasta lo menos predecible que son constantemente procesadas por fotocopias.
En lugar de criticar abiertamente a la administración política en México lo principal en este arte es poner al publico de cómo sirven beneficios que ofrecen las instituciones.
“Me considero anarquista, soy vegetariano, ando en bicicleta y vivo una vida sencilla. Pero trato de trabajar con lo que tengo a la mano sin auto sabotearme, eso es una postura política también, estado total de sobriedad. Cualquier movimiento social necesita líderes con la cabeza despejada, y eso es lo que mi arte me permite decir”.