Nadie puede hablar del cine de terror y suspenso sin que El Exorcista esté presente. Considerada por muchos la película de terror por excelencia y que causó revuelo en su tiempo (1973) muestra una historia basada supuestamente en hechos reales y de la lucha del bien y el mal, esta vez representado a través de una niña poseída por el demonio.
Regan empieza a cambiar su comportamiento, se le atañe al divorcio de sus padres, sin embargo el cambio es tal que es casi irreconocible, su madre la lleva al neurólogo hasta que le recomiendan ir con un sacerdote. Acude con el padre Merrin quien se encargará del exorcismo.
Con escenas interesantes como aquella con el crucifijo, la del vómito al padre o mejor cuando su cabeza gira por completo y su cuerpo levita o la añadida en la versión del 2000 donde baja en cuatro patas por las escaleras son lo que le dan un toque interesante.
Considerada incluso como de culto, es ahora una de las películas más memorables del cine. Por un lado por la lucha contra el demonio quien al final es desvanecido, por lo menos por el momento. Un toque de religiosidad, al ser solo el supremo el que puede contra el mal.
Se sabe de hechos paranormales en el rodaje, incendio de sets, muertes de allegados a los actores, incluso uno de los actores, y la agitación constante de todo el equipo.
El Exorcista es sobre todo para este mes una buena película para pasar el rato, después de todo el miedo y suspenso en nuestros días no tiene el mismo efecto que en los 70, pero cumple el objetivo de entretener, y porqué no, de creerse un poco vulnerables y pensar en lo paranormal.
Cuenta con las actuaciones de Linda Blair, Max Von Sidow, Jason Miller, entre otros.