Jóvenes voluntarios de “Un techo para mi país” partirán el 25 de enero
para reconstruir el hogar que perdieron miles de personas tras las
inundaciones en Tabasco.
La asociación en la que participan miles de jóvenes voluntarios de toda
América Latina nació en Chile en 1997 con un grupo de universitarios
que buscaban erradicar la desigualdad y la extrema pobreza que se vive
en el continente. Ahora está presente en nueve países como Brasil, El
Salvador, Perú, Uruguay, Argentina, Colombia, Chile, Costa Rica y
México.
“Un techo para mi país” tiene como meta principal hacer
evidente una realidad para muchos ajena; involucrar a los distintos
agentes sociales, tanto jóvenes universitarios como familias, empresas,
niños, adultos, para poder contribuir en un corto plazo a tener un país
más justo y sin pobreza extrema.
“El techo”, como es llamada con cariño por los jóvenes que
laboran en ella, dista de la filantropía y se conforma como un proyecto
de desarrollo social que busca la autorrealización de las familias a
las que se les apoya con la construcción de su casa.
El proyecto consta de tres etapas: la primera, Construcción masiva de viviendas mínimas ,
implica darles un hogar a comunidades en pobreza extrema. Las familias
pagan el 10% de la vivienda con el propósito de promover el sentimiento
de propiedad y responsabilidad sobre ella.
La segunda etapa, llamada de Habilitación social,
tiene por objetivo la formación y capacitación de las familias en
oficios básicos, educación, micro créditos, salud y otros aspectos
indispensables para el autodesarrollo, de modo que busquen su
reinserción en la sociedad. Actualmente sólo Chile, El Salvador y
Uruguay trabajan en esta etapa al mismo tiempo que la construcción
masiva de viviendas mínimas.
En la tercera etapa, Vivienda definitiva, el proyecto
alcanza su meta final encaminando a las familias a postularse a fondos
o créditos accesibles para tomar soluciones habitacionales definitivas
y también se trabaja en el diseño de la vivienda y del entorno urbano.
Chile es el único país que se encuentra en esta etapa.
“Un techo para mi país” ha tenido grandes logros, la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) la nombró como una de las
mejores 20 ONG´s para invertir a nivel Latinoamérica. A nivel
continental han construido más de 34 mil viviendas mínimas y desde el
2005 cuentan con el apoyo del Banco Interamericano del Desarrollo
(BID).
En México han edificado 108 hogares en comunidades de Jilotepec,
Malinalco, Tlicuilco, Zumpango, Huixquilucan (Estado de México), San
Miguel Ajusco (DF) y Jardines de Azucenas (Querétaro). Han movilizado
más de 800 voluntarios.
“Un Techo para mi País representa una oportunidad para que los jóvenes
nos demos cuenta de que el presente y futuro del país son nuestra
responsabilidad, que las manos y la voluntad de unos pocos pueden
cambiar la mente de muchos”, comenta Diego Otero, jefe de trabajos.
La fecha programada para la construcción en Tabasco es del 25
de enero al 2 de febrero, el costo por voluntario es de 400 pesos que
incluyen transporte, alimentos y hospedaje. Si estás interesado en
asistir o realizar alguna donación puedes mandar un correo a voluntariostabasco@untechoparamipais.org .
Lo más importante es que “Un techo para mi país” ha logrado hacer de
140 mil jóvenes voluntarios, promotores de una causa que nos concierne
a todos: terminar con la desigualdad de oportunidades, la pobreza
extrema y comenzar a construir el país que todos anhelamos.
Los jóvenes tenemos en nuestras manos el compromiso de
contribuir con las problemáticas que vivimos día a día y de las que nos
quejamos, somos catalizadores del cambio, lo único que necesitamos es
creer que podemos lograrlo.
Puedes visitar la página oficial: www.untechoparamipais.org