En su libro Comunidades Virtuales, Howard Rheingold señala que
los seres humanos vivimos en una “fiebre de redes”. No importa dónde ni
cuándo, en cada instante de nuestras vidas estamos conectados a una
gran cantidad de redes. Globalmente, localmente, en casa o en el
extranjero, interactuamos con miles de conexiones: en el metro, en la
tele, en el celular, en el teléfono, en el banco, y sí, también en
Facebook.
Lanzado en febrero de 2004, Facebook está considerado, sólo detrás
de MySpace, como la segunda red social virtual más grande del mundo con
más de 50 millones de usuarios registrados.
Cuando uno se inscribe a Facebook, puedes crear tu perfil,
subir tus fotos, declarar tu preferencia sexual y decidir si quieres
mantener, o no, tus datos en secreto. Cada modificación hecha es
registrada instantáneamente y actualizada en el sitio. De esta forma,
las personas que están agregadas a tu red podrán saber si estás de
vacaciones, viajando en el Caribe o visitando París, todo gracias a su
aplicación User’s mood.
Facebook permite crear álbumes fotográficos, postear comentarios,
enviar mensajes, encontrar personas, crear eventos, entre otras cosas.
Y aunque en un principio fue una comunidad restringida para estudiantes
de la Universidad de Harvard, la realidad es que su popularidad se ha
expandido a diferentes universidades. Actualmente, la inscripción es
libre para todos.
Creado por Mark Zuckerberg, el usuario puede aceptar o rechazar
a un amigo, confirmar una información y agregar aplicaciones como “La
Pared”, “Regalos”, “Marketplace”, “Póker”, etcétera.
Una de las características de Facebook es que permite la
creación de grupos, que pueden ser públicos o privados. De esta forma,
encontramos algunos como: “Fans de Lolita Ayala, espero con ansias las
tres de la tarde para poder verla en la tele”. “A mí me funcionó la
dieta de Niurka” es otro de los grupos “para todos aquellos que pueden
decir: GRACIAS NIURKA!!!”. Pero también los hay con causas sociales:
“Yes,iI'm mexican & don’t travel in a 'burro' or have a giant
'sombrero'”.
¿Y la privacidad?
Concebida desde su inicio como una red que protege la
privacidad, está siendo cuestionada sobre sus políticas de protección
de información tras la queja de un usuario que no pudo borrar
totalmente su perfil después de darse de baja en el sistema.
De acuerdo con una investigación de la Oficina del Comisionado de Información de la Gran Bretaña (ICO,
por sus siglas en inglés), la información personal se mantiene en los
servidores de la compañía incluso después de que el usuario desactiva
su cuenta.
Representantes de Facebook han dicho que sus políticas de
privacidad cumplen con todos los requisitos de la ley británica en
materia de protección de información y que están dispuestos a tomar en
cuenta las preocupaciones de la ICO.
Si alguien desea eliminar su perfil, lo único que tiene que hacer es
desactivar la cuenta. Pero una vez desactivada, la información del
usuario se mantiene en los servidores de Facebook.
De acuerdo con el servicio de atención a clientes de la
compañía, esto es una medida de protección por si el usuario quiere
reactivar su cuenta. Sin embargo, ICO
señala que los usuarios que desean eliminar completamente sus datos,
deben registrarse de nuevo y borrar todo el contenido de su perfil, “lo
que para algunos puede ser un proceso laborioso”.
Las usurpaciones de identidad se multiplican
Sí, Vicente Fox también está en Facebook, al igual que el
presidente francés Nicolás Sarkozy. Lo mismo está Pierre Bourdieu (un
destacado sociólogo francés) que Niurka Marcos. La realidad es que la
usurpación de identidades está también a la orden del día.
“En Internet una persona no sabe que eres un perro”, así titulaba un cartón The New York Times
al referirse a la fragilidad de la veracidad de la identidad en la red.
“En Internet, 95% de los internautas son sinceros, el resto son
manipuladores”, comenta Jacques Croissant, fundador de Altaïde, empresa
dedicada a reclutar personal vía Internet.
Sophos, una empresa dedicada a la seguridad informática, hizo un
experimento. Creó un falso perfil en Facebook, al que llamó Freddi
Staur: 41% de los internautas contactados por este jovial personaje,
aceptaron ser sus amigos. Esta operación abría a este desconocido el
acceso a una dirección electrónica, una dirección física, una fecha de
nacimiento, un lugar de trabajo e incluso un número de teléfono. Sin
olvidar las fotos de familia, los detalles de intereses y otros
elementos de identidad. Información suficiente para los cibercriminales
y para otros usurpadores de identidad.
Tú, ¿qué opinas del tema?, ¿te sientes seguro en la red? o ¿qué haces para protegerte?