Cumplir 18 años es el premio más grande que puede existir para todo
aquel menor de 17. Y es que muchos tuvimos que hacer una espera de más
o menos… dieciocho largos años para sentir que se había dejado de ser
un niño. ¿Alguno de ustedes llegó a decir: “cuando tenga 18, podré
hacer lo que yo quiera”?
¿Eres mayor o menor de edad?
Según el portal de Derecho Civil y Social de la Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (http://www.themis.umich.mx/) , la
mayoría de edad es un estado civil, donde la persona adquiere plena
independencia al extinguirse la patria potestad y, por tanto, la plena
capacidad de obrar. La mayoría de edad se adquiere a los 18 años, salvo
en aquellos casos especiales en los que la persona es declarada
incapaz.
Por otra parte, en el mismo site se define como minoría de
edad, a un estado civil que se caracteriza por la sumisión y
dependencia del menor a las personas que ostentan sobre él la patria
potestad, sus padres o sus tutores, al considerarse que el menor no
tiene la suficiente capacidad de entendimiento.
cuando los dieciocho nos llegan
Cuando somos adolescentes, pero aún no llegamos a una edad legal para
ser considerados adultos, lo peor del mundo es que nos hagan sentir
como niños; dependiendo de tu estilo de vida, te niegan la entrada a
los antros, a comprar alcohol, cigarros y demás cosas que sólo los
mayores pueden hacer. Pero cuando llegamos al “día cero” y cumplimos
18, parece que no hay nada que pueda detenernos, al menos que llegue
alguien mucho más adulto y nos recuerde que aún somos unos ‘mocos
verdes’.
La mayoría de edad trae consigo beneficios, pero de la misma
manera obligaciones. En el caso de los hombres, el famoso y tradicional
“Servicio Militar” hace su aparición. ¿Alguno de ustedes sufrió por la
bola blanca y la negra?
La psicóloga Tania Bistraían, de la Universidad Tecnológica de
México, comenta que para los jóvenes, que son todavía considerados
menores de edad, la palabra “adulto” puede provocar la sensación de
libertad, a veces confundida con libertinaje. Y es que a los 18 se
puede no estar listo para adquirir el rol de adultos, pero la emoción y
el paradigma generalizado entre los adolescentes, se ve frenado por los
padres su dependencia económica y emocional.
Alejandra Jiménez estudia el sexto semestre de la prepa, está
próxima a cumplir 18 años y nos cuenta lo que siente previo a ese día:
“Es algo que estaba esperando desde hace mucho y por fin estoy a días
de que se cumpla. Estoy feliz, pero a la vez sé que adquiero más
responsabilidades y también más libertades en muchos aspectos, tendré
que aprender a cuidarme, controlar mis impulsos si no quiero sufrir
consecuencias. Lo que más me emociona de esta nueva etapa, es que estoy
próxima a convertirme en toda una universitaria.”
Luz del Alba, estudia la universidad y tiene 21 años de edad,
señala: “Pues la verdad, me sentí como libre y emocionada porque al fin
iba a sacar mi credencial de elector. La emoción que sentí fue así como
liberada, no sé de qué pero eso recuerdo, eso sí me sentía súper
grande, gran error , no sabía lo que se acercaba, más responsabilidades
y obligaciones.”
Pero no para todos cumplir la mayoría de edad es lo más
importante. Javier García de 16 años dice que no se siente
completamente preparado para cumplir los 18, porque sabe que eso
implica muchas responsabilidad y no las quiere aún en su vida.
Algunos errores al cumplir la mayoría de edad
Llegar a la mayoría de edad no simboliza una completa madurez y
responsabilidad al nivel de los ‘adultos-adultos’. La madurez no la dan
en automático los años, si no la experiencia. La psicóloga Bistraín
argumenta: “Muchas veces, no nos damos cuenta de la importancia y
responsabilidad que trae consigo ser mayor de edad. Se nos hace fácil
pensar que con esa edad vamos a ser independientes y que ya no se nos
tiene que tratar como niños”.
Ser adulto antes de tiempo
Israel Álvarez tiene 24 años y, a diferencia de muchos otros
jóvenes, no esperaba con ansias llegar a los 18 para que la gente lo
considerara como un adulto: “Recién cumplí los 17 y tuve un tropiezo.
Embaracé a mi novia, tuve que volverme mayor de edad y jugar el papel
de adulto mucho antes de lo que la ley lo permite, ¡ni qué decir de mi
físico!”
Para Israel, el mayor de sus problemas fue que perdió el apoyo
de sus padres y olvidarse de sus sueños de terminar la prepa y
convertirse en contador público.
Y, tú, ¿eres de los que esperó con ansia el ser mayor de edad o también te convertiste en adulto antes de tiempo? Cuéntanos…