¿Cuántas historias no nos contaría un aeropuerto? Sin lugar a dudas,
diariamente se suscitan hechos realmente sorprendentes en una terminal
aérea. No hay viajero que no tenga alguna anécdota aeroportuaria, ya
sea desde el clásico extravío de maletas, perder el vuelo, conocer ahí
al amor de su vida e incluso hasta los que deciden pasar su vida en el
aeropuerto.
Tuve la oportunidad de pasar la noche en el aeropuerto de Barajas, en
Madrid, y fue ahí donde conocí a Feld y su historia. Se cree que fue en
él en quien se inspiró Steven Spielberg para crear la aventura de
Víctor Novorski de la película La Terminal.
Feld ha pasado más de tres años viviendo en la Terminal 1 de dicho
aeropuerto (al que el llama su palacio) y hoy forma parte de su
mobiliario. Las autoridades no pueden deportarlo porque simplemente no
saben a qué país pertenece.
En la Navidad de 2006, el mismo aeropuerto de Barajas protagonizó otro
hecho bastante singular: Miles de latinoamericanos que residen en el
país ibérico se disponían a regresar a casa para pasar la Navidad; para
su sorpresa, se encontraron con que su vuelo no existía porque la
concesión que le había sido otorgada a Air Madrid le fue revocada por
incumplimiento en normas de seguridad; entonces algunas aerolíneas
habilitaron vuelos para ayudar a los pasajeros a llegar a su destino,
aún después de Navidad.
¿Cómo olvidar el caso de la gallega de Cancún, Ana María Ríos? El 8 de
octubre de 2006 fue detenida en el aeropuerto, tras pasar su Luna de
Miel en el puerto mexicano, por posesión de balas y un artefacto
explosivo hallados en su equipaje. El caso se convirtió en un conflicto
internacional porque intervinieron las áreas diplomáticas de ambos
países. A principios de 2007, Ana apareció desnuda en la portada de la
revista Interviú por 50 mil euros; para ella su desgracia se convirtió en su mina de oro.
El 8 de abril de 2004, otra víctima de estas historias de antología fue
el príncipe Felipe de Borbón, cuando le fueron inspeccionadas sus
maletas en el aeropuerto de Miami. Por situaciones más bochornosas pasó
George Fernández, fue ministro de Defensa de la India, cuando en un
aeropuerto de Estados Unidos y otro de Brasil fue obligado a
desnudarse.
Te comparto este video que le dio la vuelta el mundo y que muestra un caso extremo en un aeropuerto en Canadá:
Al saber de estos casos, TVA se lanzó a las calles para conocer las historias de los mexicanos en los aeropuertos:
El ingeniero Alfredo González, de 52 años, nos compartió su
experiencia en el aeropuerto de Río de Janeiro. Era 1992, perdió el
avión un par de ocasiones por culpa del carnaval y las chicas cariocas:
“Perdí, juntó con mis compañeros de trabajo, un par de veces el avión
que nos llevaría a Sao Paulo a pesar de estar en el aeropuerto. A la
tercera, nos vocearon diciendo que era nuestra última oportunidad para
tomar el avión, estábamos encantados con la belleza de las brasileñas y
por eso nos pasaban esas cosas”.
También Alfredo nos compartió lo que le sucedió al llegar a Sao Paulo:
“En la aduana nos preguntaron el motivo de nuestro viaje y dijimos que
era un paseo; no nos creyeron porque decían que nuestras esposas no nos
dejarían viajar solos a Brasil sino fuera por trabajo”. También se dijo
sorprendido al ver que en el avión se les daban folletos para que no
tuvieran relaciones sexuales durante su estancia en Brasil o que si
decidían hacer algo, fuera con protección.
Las historias de amores por chat también se trasladan a las
terminales aéreas. Ese el caso del contador Marco Antonio Velásquez, de
22 años, quien se citó con una mujer que no conocía en el aeropuerto de
Guadalajara: “Conocí a una chava por chat, ella es de Guadalajara, me
mandó fotos de ‘ella’ y le dije que quería conocerla. Nos pusimos de
acuerdo y cuando la vi en la sala de espera, no era la persona de la
foto, era un fenómeno la chava, así que mejor la deje ahí plantada”.
¿Has pasado por alguna situación bochornosa en algún
aeropuerto? ¿Conociste al amor de tu vida ahí? ¿Te has topado con algún
famoso? ¿Has tenido problemas en la aduana? ¿Tienes alguna anécdota que
quieras compartirnos?
Aprovecha el espacio que TVA te brinda y date cuenta de que no eres el único al que se le va el avión.
opino que muchas veces nosotros mismos somos los causantes de lo que nos pasa en los aeropuertos y en otros lugares, pero no queremos reconocerlo y tratamos de echar la culpa a otros, yo, por ejemplo, he perdido vuelos porque he llegado tarde a mi cita