Miércoles 24 de septiembre de 2008
   
 
 
Palean por Tabasco
La fundación ‘Un techo para mi país’ construyó 150 viviendas de emergencia en una semana. Aquí mi experiencia como voluntaria.
  Por Dulce
tVa.com.mx
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Dulce(Arriba: Vista de una de las comunidades. Abajo: Parte de los voluntarios.)
 
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“La mejor forma de alcanzar un sueño es comenzándolo a construir” es la frase que ‘Un techo para mi país’ (UTPMP) tiene como lema y se vio reflejada con la entrega de 150 viviendas de emergencia a las familias tabasqueñas.

Los 350 voluntarios nos reunimos en la Laguna de las Ilusiones, en Villa Hermosa, Tabasco. Veníamos provenientes del Distrito Federal, Tabasco, Querétaro, Chile, Uruguay, El Salvador, Costa Rica, Brasil y dos extranjeros más, uno procedente de Noruega y otra de Suecia.

Cada uno de los voluntarios fue asignado a diferentes cuadrillas y posteriormente partimos hacia las comunidades de Asunción Castellanos y Miguel Hidalgo, ubicadas en el Centro, y a la Raya Zaragoza y Madero, ubicadas en el municipio de Tacotalpa.

Desde el inicio el trabajo fue duro. Había que descargar los trailers que llevaban el material con el que construiríamos las viviendas. Posteriormente llevarlos hasta la casa de las familias asignadas a cada cuadrilla y comenzar la construcción lo antes posible porque contábamos con tres días para terminar.

A pesar de alcanzar los cuarenta grados centígrados de temperatura, el esfuerzo físico y las problemáticas que algunos pasamos con el terreno, por ser zona pantanosa, siempre se vio en todos la actitud de sacar adelante el proyecto. La energía y el trabajo conjunto entre las familias y nosotros, siempre estuvo presente.

“Las familias de la sierra son muy amables, todos los días nos agradecían con abrazos y risas lo que hacíamos, en ese momento como voluntaria descubrí que puedes hacer mucho, hicimos 20 casas que para otros pueden sonar insignificantes, pero para ellos era el comienzo de una nueva vida”, dijo Montserrat Garnica, voluntaria en la Raya Zaragoza.

La parte más gratificante de todo fue la convivencia con la gente, amable por naturaleza y siempre con una sonrisa, apoyaba todo el trabajo que se realizaba. Podías pasar por la calle y no faltaba quien te ofreciera un refresco, te regalara una sonrisa, una flor, una paleta o un aplauso.

“La experiencia de ser voluntario es impactante para la vida de todo joven que decide tomarse un tiempo de su cómoda vida para ser parte del cambio, ver a la gente es lo que te hace salir adelante, los niños son los que más te alientan a continuar con el trabajo”, señaló Minerva Gary, voluntaria en la comunidad de Asunción Castellanos.

‘Un techo para mi país’ ha logrado reclutar a nivel continental más de 140 mil voluntarios y ha construido más de 34 mil viviendas de emergencia.

El lazo que se crea con las familias es una experiencia por demás enriquecedora, aprendes que no importan las diferencias de cultura, lenguaje y tradiciones, puesto que todos entendemos el lenguaje universal que es el de los sentimientos, todos reímos, lloramos, sonreímos, compartimos miedos y preocupaciones, pero sobre todo amamos con una gran intensidad todo lo que nos rodea.

El último día, los voluntarios de UTPMP y las familias convivimos en una comida; las sonrisas, los abrazos, las cartas, las lágrimas, fueron pruebas de ese cambio que vivieron ambas partes. Una niña de trece años, llamada Greyci Rodríguez Reyes, recitó una carta para nosotros:

“En primer lugar, y lo más importante, es hablarles sobre una cuadrilla de jóvenes muchachos que dejaron sus estudios por ayudar al pueblo de Tabasco después de la desastrosa tormenta que pasó hace unos meses. Jóvenes de nombres Miguel, Dulce, Marvin, Diana y Mary viajaron desde muy lejos para ayudarnos, ellos son súper admirables, trabajadores, alegres y muy amables. Hay más de ellos, pero nunca terminaría la descripción y aunque hoy ya no están ni estarán en mi hogar los recordaré con un gran cariño que siempre perdurará, esta es mi historia y ojalá hayan entendido y sentido lo mismo. Gracias”.

Los jóvenes voluntarios que fuimos a Tabasco con la idea de construir viviendas, regresamos con la idea de continuar construyendo un país en el que todos tengamos las mismas oportunidades y expectativas de vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 
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1 comentario(s)

Muy buena la nota! Mi nombre es Jon y trabajo en el equipo de Deteccion y Asignacion de Un Techo Para Mi Pais en Cordoba, Argentina. Un amigo cordobes y yo estuvimos en la construccion, en la comunidad Miguel Hidalgo en Villahermosa (¡no se olviden de que tambien hubo argentinos!). Fue una construccion increible por muchas razones, pero las resumo en dos: lo terrible del desastre que sufrieron estas familias y la energia del equipo que todos, familias y voluntarios, formamos. Luego de una semana de trabajo intenso hubo 150 viviendas nuevas y muchas mas renovadas esperanzas; pero tambien, como decimos siempre aca, los voluntarios que fueron a construir... jamas regresaron, porque una experiencia tan fuerte y positiva no se olvida nunca. Estamos construyendo Tabasco, estamos construyendo México, estamos construyendo America Latina! Les mando un gran abrazo desde el sur y sepan que estan invitados a construir en Argentina...
 

Enviado por:
Jonathan Hauber pagina
mail
2008-03-07
08:41

 
 
 
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